El ser humano es como un gran recipiente de energía del cual salen varios grifos. Cada grifo representa una relación de nuestra vida. Y uno de esos grifos es la propia relación con uno mismo. Si hay cosas que cerrar en esas relaciones, el grifo ira perdiendo energía, goteara o sencillamente la energía se escapará a chorro. Cuantas más cosas tengamos por resolver, poner limites, hacernos respetar, expresar lo que sentimos, dejar de posponer las acciones, amarnos tal y como somos…más energía se fugara de nuestro interior. Nos sentiremos sin fuerzas, agotados, sentiremos que no tenemos el poder suficiente para manejar nuestra vida.
Enfócate en vivir más y más en el presente, en el AHORA. Cuando estés comiendo, sé consciente de que estás comiendo. Cuando camines, sabe que estás caminando. El único momento real es el ahora - el pasado se ha ido para siempre y el futuro todavía no ha llegado. Por lo tanto, trabaja en limpiar tu mente de preocupaciones, ilusiones y extrapolaciones. Lima el desorden de la mente y crea un espacio para que lo llene Tú Ser interior .
Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resuelto en ti mismo. Deja que cada quién resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo, no te defiendas. Cuando tratas de defenderte, en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás demostrando que las palabras de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz.
Tu silencio interno te vuelve impasible. Quédate en silencio, cultiva tu propio ser interno. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser.
"La represión es la casa en cuyo sótano vas tirando las cosas que quieres hacer pero no puedes, debido a los condicionamientos sociales, a la cultura, a la civilización. Siguen acumulándose ahí y afectan a tus acciones, a tu vida aunque lo hacen de una forma muy sutil. Las has empujado a la oscuridad, pero desde allí continúan afectando a tu conducta. Son peligrosas; es peligroso mantener todas esas inhibiciones dentro de ti. Es posible que todas estas cosas sean las que llegan a un clímax cuando una persona enloquece. La locura no es más que todas esas represiones llegando a un punto en el que ya no puedes controlarlas.".
Osho