Artifex vitae, artifex sui

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida, 
porque nunca me diste ni esperanza fallida, 
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida; 
porque veo al final de mi rudo camino 
que yo fui el arquitecto de mi propio destino; 
que si extraje la miel o la hiel de las cosas, 
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: 
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: 
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas noches de mis penas; 
mas no me prometiste tú sólo noches buenas; 
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. 
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

Marzo 20 de 1915.
Amado Nervo

Visitas: 15

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de PSICOPRESENTE -Red de Psicología Evolutiva y Desarrollo Personal para añadir comentarios!

Participar en PSICOPRESENTE -Red de Psicología Evolutiva y Desarrollo Personal

© 2026   Creado por KARMEN.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio